Día 14: Elegir la disciplina

Hebreos 12:11

“Ninguna disciplina resulta agradable a la hora de recibirla; al contrario, duele. Pero después produce una cosecha de justicia y paz para quienes han sido entrenados por ella.”

La disciplina no es fácil. Muchas veces duele, incomoda y nos saca de nuestra zona de confort. Pero la Palabra de Dios nos enseña que después de la disciplina viene algo bueno: una vida correcta y en paz.

Cada día tomamos decisiones. Algunas parecen pequeñas, pero tienen un gran impacto. Podemos elegir lo fácil o lo correcto. Podemos buscar comodidad o crecimiento.

Seguir a Dios requiere decisiones firmes. No se trata solo de creer, sino de vivir de una manera diferente. Es elegir lo que agrada a Dios, aun cuando no sea lo más cómodo.

Dios quiere que aprendamos a decir “no” a los deseos que no nos ayudan y “sí” a lo que nos acerca a Él. Esto incluye cómo vivimos, cómo pensamos y hasta cómo cuidamos nuestro cuerpo.

Hoy piensa: ¿qué estás eligiendo en tu vida? ¿La comodidad o la obediencia? ¿Lo fácil o lo que te hace crecer?

Ser un seguidor de Cristo es una decisión diaria. No es algo que haces una sola vez, sino todos los días. Pídele a Dios que te ayude a escoger bien. Aunque la disciplina sea difícil hoy, traerá fruto mañana.

Recuerda: cada decisión correcta te acerca más a la vida que Dios quiere para ti.

Desafío diario: 

Piense en cómo puede animar a su iglesia local a ofrecer opciones saludables de refrigerio los domingos, si aún no lo hacen. No sea esa persona molesta que solo se queja; piense en una solución. La verdad es que la comida saludable cuesta más que la chatarra. Tal vez una opción sería iniciar un fondo para que los miembros puedan contribuir y cubrir esas opciones saludables. Como hombre, estamos llamados a un liderazgo humilde y servicial, así que no aborde este tema con orgullo. Comprométase a ayudar a generar un cambio en su iglesia en esta área. Recuerde que, como hombre, otros seguirán sus decisiones de liderazgo. Hable hoy con al menos una persona —por mensaje, correo o llamada— sobre posibles soluciones en su iglesia local. No comer saludable es como cualquier otra área de alimentar la carne: debemos ser conscientes del peligro y animar a otros a vivir libres de esos hábitos destructivos.

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