Día 10: Sigue hasta lo máximo

1 Pedro 4:1-3:

‘Por tanto, ya que Cristo sufrió en el cuerpo, asuman también ustedes la misma actitud. Estén preparados para sufrir también. Porque si alguien ha sufrido físicamente por Cristo, ha terminado con el pecado. No pasará el resto de su vida buscando satisfacer sus propios deseos, sino que estará ansioso por hacer la voluntad de Dios. En el pasado, ya tuvieron suficiente de las cosas malas que disfrutan los que no conocen a Dios: su inmoralidad y lujuria, sus banquetes, borracheras, fiestas descontroladas y su terrible idolatría.’

El camino de discipulado es un camino que requiere disciplina y dedicación. Parte de este desafío es el formamiento de disciplinas, las cuales no van a ayudar a mantenernos en el camino apropiado. Es importante eliminar las distracciones y tener una rutina para cerciorarnos de que podamos mantenernos enfocados en nuestro crecimiento físico, mental y espiritual. Orar el Padre Nuestro todas las mañanas forma parte de estas disciplinas que nos alinean para comenzar el día de la mejor manera. En esta semana nos enfocamos en encontrar y sobrepasar el límite de nuestras fuerzas físicas y mentales a través de retos físicos. 

Desafío diario: 

Hoy es día de abdominales al máximo… Mientras continúa exigiéndose con sus repeticiones máximas esta semana, no lo vea solo como un reto físico. Si lo hace, se perderá todo el propósito. Ore al Espíritu Santo para que le enseñe a aprender del dolor que siente durante estos días. Pídale al Espíritu que le ayude a distinguir entre la voz de la carne que le grita que se rinda y Su voz. Desafíese hoy a superar sus límites mentales y emocionales… y hágalo siempre.

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